Madresfera

lunes, 25 de mayo de 2015

EXPECTATIVAS

     En el momento que estamos conscientes de llevar una vida en nuestro vientre comenzamos a idealizar un futuro para nuestros hijos y cuando los vamos viendo crecer es como automático, lo imaginas estudiando, graduándose, siendo un profesional, pero cuando poco a poco descubrimos que el desarrollo físico o cognitivo de nuestros hijos esta comprometido, nos sentimos tristes, molestos, frustrados, preguntando a diario si hicimos algo malo para que esto fuera posible, preguntando a Dios muchas veces ¿porque?

     El Espectro Autista podemos compararlo con una escala de colores partiendo de leve como el mas claro, pasando por moderado y siguiendo a grave como el mas oscuro, donde encontramos niños no verbales, no fijan la mirada pero que igual al resto sienten nuestro amor y pueden expresarlo de una manera sutil que no siempre es visible a los demás pero para quienes convivimos a diario con ellos sabemos apreciar esos pequeños detalles.
     Una persona dentro del Espectro Autista no tiene rasgos físicos que sean reconocibles como el Síndrome de Down, por ejemplo; por eso es muy frecuente encontrar amigos, familiares o personas no cercanas preguntando si estas seguro de lo que tiene en niño, si no sera falta de autoridad lo que causa sus berrinches, y esa frase "pero se ve normal".
Si hay algo que debemos aprender desde el inicio de este recorrido es la tolerancia, debemos aprender a lidiar y manejar estos comentarios fuera de lugar que en muchas ocasiones nos hieran.


      Las redes sociales me han permitido conectar con madres, excelentes madres, de otros países y compartir experiencias ya que aun cuando en dos casos podamos escuchar que es leve, el desarrollo de ambos niños es totalmente diferente. También compartimos estrategias, y encontramos refugio una en la otra, encontramos apoyo porque no es fácil, ver que tu hijo no va al mismo ritmo de los niños de su edad, ver que su intereses están reducidos a despegar y reunir calcomanías y armar una pataleta por no conseguir la que quiere, no poder mantener una conversación coherente, estas situaciones que se van sumando día tras día son realmente frustrantes y generalmente cuando estamos a punto de colapsar nos damos cuenta que nuestra vida social desapareció.
 
     Tu familia poco te visita porque les molesta y no pueden comprender el comportamiento del niño, tus amistades pocas veces se comunican porque los temas de conversación son reducidos ya que intentamos por todos los medios de empaparnos del tema y ni hablar de las salidas que se han vuelto todo un caos y es que a medida que nos interesemos en aprender sobre el tema vamos descubriendo los motivos de los berrinches en la calle (sonidos, luces, mucha personas, una sobrecarga sensorial) y al no poder controlar el ambiente externo reducimos la cantidad de salidas. Y todo esto sin tomar en cuenta las malas caras, los gestos de desaprobación, las disimuladas maneras de decirte que no asistas a alguna reunión, los desprecios que le hacen a nuestros niños y los comentarios tipo "Si se quedara conmigo ya lo hubiese corregido".

Últimamente hay escasez de empatía.
Es realmente agotador.

En la siguiente consulta con la Neuropediatra, la Dra. FC le recetó a Moisés Risperidona.
El tema de las medicinas lo hablaremos luego..

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