Madresfera

martes, 16 de junio de 2015

TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA

     Me di cuenta que he estado hablando mucho del tema pero no les he dicho lo que son, y es que vamos de informe en informe y de consulta en consulta los primeros meses que olvidamos comenzar por el principio..

     Los Trastornos del Espectro Autista son un grupo de alteraciones del desarrollo. 
     Dichas alteraciones se producen porque existe un trastorno neurológico crónico de base. La forma en la que estas alteraciones se manifiestan varía mucho de un niño a otro, de ahí que se hable de un “espectro”, es decir, que existen diferentes maneras en las que los síntomas de este tipo de trastorno aparecen, y la gravedad de los mismos varía de unos casos a otros.

Los trastornos se van a presentar principalmente en 3 áreas del desarrollo:

1. Alteraciones en sus habilidades de comunicación y lenguaje.

Van desde mostrar dificultad para integrar conductas comunicativas verbales y no verbales; a anomalías en el contacto visual y el lenguaje corporal o déficit en la comprensión y uso de gestos; a una falta total de expresividad emocional o de comunicación no verbal.

2. Alteraciones en sus habilidades de interacción social.


Se pueden encontrar desde dificultades para ajustar el comportamiento para compartir juegos de ficción o hacer amigos; hasta una ausencia aparente de interés en la gente. También hay los casos donde pueden mostrar acercamientos sociales inusuales y problemas para mantener el flujo de ida y vuelta normal de las conversaciones, una disposición reducida por compartir intereses, emociones y afecto o un fallo para iniciar la interacción social o responder a ella.

3. La presencia de un repertorio muy restringido de intereses y comportamientos, que limitan la variedad de las actividades y de las conductas cotidianas de la persona.

Podemos encontrarnos con movimientos motores estereotipados simples, alinear objetos, dar vueltas a objetos, ecolalia, frases idiosincrásicas).
Malestar extremo ante pequeños cambios, dificultades con las transiciones, patrones de pensamiento rígidos, rituales para saludar, necesidad de seguir siempre el mismo camino o comer siempre lo mismo). Apego excesivo o preocupación excesiva con objetos inusuales, intereses excesivamente circunscritos o perseverantes) e indiferencia aparente al dolor/temperatura, respuesta adversa a sonidos o texturas específicas, oler o tocar objetos en exceso, fascinación por las luces u objetos que giran).

DSM- Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales.

Es el sistema de clasificación de trastornos mentales con mayor aceptación, tanto para el diagnóstico clínico como para la investigación y la docencia y es importante tener presente que siempre debe ser utilizado por personas con experiencia clínica, ya que se usa como una guía que debe ser acompañada de juicio clínico además de los conocimientos profesionales.

Según el DSM en su cuarta edición, los Trastornos de Espectro Autista están divididos de la siguiente forma:

  • El trastorno autista (autismo clásico)
  • El trastorno de Asperger (síndrome de Asperger)
  • El trastorno generalizado del desarrollo no especificado (TGD-NE)
  • El trastorno de Rett (síndrome de Rett)
  • El trastorno desintegrativo infantil (CDD, por sus siglas en inglés)


     Pero en la Quinta edición del DSM hubo algunas modificaciones y cuatro de estos subtipos (trastorno autista, síndrome de Asperger, trastorno desintegrativo infantil y TGD no especificado) pasaron a la categoría general de “TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA” (TEA). El síndrome de Rett ya no forma parte de este sistema de clasificación.

Signos y síntomas

     Los TEA aparecen antes de los tres años de edad y duran toda la vida, pese a que los síntomas pueden mejorar con el tiempo. Algunos niños con TEA dan señales de que presentarán problemas futuros a los pocos meses de nacidos. En otros niños, los síntomas podrían no manifestarse sino hasta los 24 meses o después. Algunos niños con TEA parecen desarrollarse normalmente hasta alrededor de los 18 a 24 meses de edad, cuando dejan de adquirir nuevas destrezas o pierden las que ya tenían.

Una persona con TEA puede ser que:

  • No reaccione cuando la llaman por su nombre, hacia los 12 meses de edad.
  • No señale objetos para mostrar su interés (señalar un avión que está volando), hacia los 14 meses.
  • No juegue con situaciones imaginarias (por ejemplo, dar de “comer” a la muñeca), hacia los 18 meses.
  • Evite el contacto visual y prefiera estar sola.
  • Tenga dificultad para comprender los sentimientos de otras personas o para expresar sus propios sentimientos.
  • Tenga retrasos en el desarrollo del habla y el lenguaje.
  • Repita palabras o frases una y otra vez (ecolalia).
  • Conteste cosas que no tienen que ver con las preguntas.
  • Le irriten los cambios mínimos.
  • Tenga intereses obsesivos.
  • Aletee con las manos, meza su cuerpo o gire en círculos.
  • Reaccione de manera extraña a la forma en que las cosas huelen, saben, se ven, se sienten o suenan.

Tratamiento del Autismo
     Ninguno de los trastornos del espectro autista tiene cura. Todas las terapias están enfocadas a la paliación de los síntomas y a la mejora de la calidad de vida del paciente. La terapia suele ser individualizada y ajustada a las necesidades que precisa cubrir el sujeto, consiguiendo mejor pronóstico cuanto más precoz sea su inicio. El tratamiento del autismo en este sentido suele incluir:


  • Intervenciones conductuales educativas: La terapia consiste en una serie de sesiones cuyo objetivo es la obtención de capacidades intensivas y de alta estructuración, orientadas a que los sujetos desarrollen habilidades sociales y del lenguaje. Se suele emplear el Análisis Conductual Aplicado. La terapia incluye también a las personas que conforman el entorno del sujeto (padres, hermanos, educadores, etcétera), a fin de prestar un apoyo a estos en el desarrollo de la vida diaria con una persona diagnosticada de trastorno autista y en la adquisición de habilidades para relacionarse con esta persona.

  • Intervenciones emocionales y psíquicas: Tienen como objetivo la adquisición y desarrollo de habilidades emocionales de expresión y reconocimiento de sentimientos, desarrollo de la empatía… Al igual que las intervenciones sociales educativas, la terapia incluye el círculo social cercano, con los que se trabaja también la expresión de sus sentimientos, frustraciones, impresiones, etcétera, hacia el sujeto con trastorno autista.


  • Medicamentos: No existe ningún medicamento para tratar el TEA en sí mismo; sin embargo, con frecuencia se utilizan medicamentos para tratar problemas emocionales o de comportamiento que puedan tener las personas con TEA, como: 
Agresión
Ansiedad
Problemas de atención
Compulsiones extremas que el niño no puede parar
Hiperactividad
Impulsividad
Irritabilidad
Cambios en el estado anímico
Explosiones de ira o cólera
Dificultad para dormir

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