Madresfera

lunes, 30 de noviembre de 2015

CARTA DE UNA MADRE CANSADA A OTRA




Cuando nos sentimos sin energía. Cuando nos sentimos que ya no podemos seguir leyendo un cuento, jugar otra partida de Uno, lavar otra ronda de sábanas. Cuando creemos que todos los demás son competentes. Cuando sentimos que cualquiera haría mejor este trabajo.



En esos días que todas conocemos. Repitan después de mi:

1. No debo juzgar mi hogar, las actividades de verano de mis hijos o mis destrezas artísticas por los patrones de Pinterest.

2. No debo medir lo que he logrado hoy por las cargas de ropa lavada sin doblar, sino por la seguridad del profundo amor con que le hago cosquillas a mis hijos.

3. Debo aceptar los castillos hechos con cobijas y ver mas allá del caos de los recuerdos acumulados.

4. Debo sorprender a mis hijos sacándolos a comer helados cuando ya están en pijamas.

5. No debo compararme con otras madres sino encontrar, en primer lugar, mi identidad con el Dios que me confió estos niños.

6. Debo recordar que una casa desarreglada en paz es mejor que una inmaculada llena de ataduras.

7. Debo escuchar música a todo volumen y enseñarle a mis hijos la alegría de bailar sin coordinación alguna.

8. Debo recordar que la perfección es simplemente una señal de tránsito en la intersección de lo imposible y lo frustrante, en el País de Nunca Jamás.

9. Debo aceptar el hecho de que al convertirme en madre cambié la perfección por el verdadero hogar.

10. Debo prometerme amar este cuerpo que aburre a gritos a estos niños, especialmente ante mi hija.

11. Debo regalar una amistad sin resentimientos a mis otras amigas madres.

12. Debo hacer lo posible para admitir ante mi gente mis momentos imperfectos.

13. Debo disculparme cuando la disculpa es necesaria.

14. Le pido a Dios que no permita que mi orgullo, rabia o malcriadez impidan pedirle perdón a mis hijos.

15. Debo hacer espacio en mi mundo de adulta para echar broma con mis hijos.

16. Debo amar al padre de mis hijos y asegurarme que ellos también lo amen.

17. Debo modelar el uso de palabras amables ante mis hijos y adultos por igual.

18. No debo molestarme cuando mi camioneta esté llena de bolsitas de papitas, restos de galletas y pares de medias incompletas. Esto también pasará.

19. Siempre debo buscar el tiempo para darle ánimo a las nuevas mamás.

20. No me debe molestar regresarme para darles un beso de buenas noches y traerles un vaso de agua, sino recordar que el tiempo vuela y pronto todos estarán en la universidad.

… con amor de una madre agotada a otra.



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