Mostrando las entradas con la etiqueta Padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Padres. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de octubre de 2020

QUERIDO SISTEMA EDUCATIVO

 Querido Sistema Educativo:

Te escribo con mucha preocupación.

Sé que no estabas preparado para el cambio que de la noche a la mañana te hizo cambiar la modalidad de presencial a distancia, y lo sé porque junto a mis hijos (y muchas otras familias en las mismas circunstancias), hemos sufrido los desatinos de la improvisación.

Producto de esta "espontaneidad" en las acciones que buscan dar continuidad al proceso educativo, se arrasa con el derecho a un trato digno y adecuado para los niños en condiciones de vulnerabilidad:

- Aquellos sin acceso a internet y otras plataformas de comunicación.

- Aquellos que carecen de los servicios más básicos como el alimento diario o la electricidad.

- Aquellos cuyos padres, quienes deben trabajar para generar ingresos y que se encuentran agobiados por las responsabilidades, no tienen el tiempo que requiere la preparación del contenido de una clase para lograr un aprendizaje significativo.

- Aquellos que sobrecargan de actividades académicas, aún sabiendo que por sus evaluaciones psicológicas y psicopedagógicas, necesitan de una adaptación de los contenidos (un Plan Psicoeducativo Individualizado), porque nuestro objetivo no es solo que permanezcan durante largas horas sentados frente a una computadora, o que realice la totalidad de las actividades asignadas; nuestro objetivo es lograr el desarrollo de las capacidades cognitivas y de habilidades que les permitan a nuestros hijos desenvolverse en la sociedad.

- Aquellos que llevan un tiempo siendo víctimas del maltrato de sus cuidadores y aquellos que lo han experimentado recientemente, porque sin ánimos de justificar los malos tratos hacia los niños, niñas y adolescentes, en condiciones de discapacidad o no, muchos padres y representantes se encuentran sometidos al agobio de no contar con el apoyo socioemocional, sin la orientación o formación en los procesos de enseñanza-aprendizaje, porque se dió por sentado que el reforzamiento que hacemos en casa diariamente con nuestros hijos después de su jornada escolar, para realizar las asignaciones en años escolares anteriores, nos dota de las aptitudes desarrolladas por los docentes en todos sus años de formación.

Querido Sistema Educativo, acompaño también a los docentes cansados y frustrados por no contar con las condiciones laborales y salariales dignas de la labor que realizan, librando sus propias batallas. Quienes tampoco han recibido un acompañamiento en el uso de las diversas plataformas digitales, quienes hacen largas caminatas para llegar a los poblados rurales al menos dos veces por semana y hacen uso de sus propios recursos para no abandonar a los niños.

Hoy me hago eco de las familias que lloran, de las familias que han sido abandonadas.

Y agradezco, expresando mi más sincero reconocimiento, a los miles de profesionales que a través de las diversas redes sociales se han sumado para intentar con sus múltiples actividades o estrategias, hacer más llevadera la situación. Pero esto no es suficiente, la realidad y recursos de cada familia es único y como tal debe ser abordado.

A la espera de una respuesta satisfactoria que fomente las bases y las condiciones para alcanzar una educación de calidad sostenible, me despido.

Atentamente,

Damellys Rengifo.


domingo, 26 de julio de 2020

LO QUE NO TE DICEN DEL TEA

- No te dicen que los primeros años son los más difíciles.

Aunque tendremos altas y bajas en las diferentes etapas del desarrollo de nuestros hijos, es durante los primeros años que siguen al diagnóstico cuando un sentimiento de pena nos invade, enfrentarnos a los desconocido, acabar con las expectativas que generamos hasta ese momento en torno a la vida de nuestros hijos y modificar nuestro estilo de vida, disminuyendo incluso nuestro ritmo acelerado para ajustarnos a ellos y sus necesidades. Sí, resulta frustrante y agotador.


- No te dicen que te sentirás sola/o

Aun teniendo personas a tu alrededor sentirás en ocasiones que no logran comprender tu sentir. Sin embargo, procurar el contacto con familias de personas con TEA, incluso a través de los distintos medios de interacción virtual, brindará apoyo mutuo, comprensión y una visión positiva de la situación que se vive y mediante el intercambio de conocimientos y experiencias que puedan ser adaptadas a las necesidades de cada familia en particular, se obtendrán resultados favorables.


- No te dicen que cada proceso de duelo se vive de forma distinta

Que se trata de un periodo de adaptación emocional y cada uno encuentra se vale de sus diferentes recursos para lograrlo, que en muchas ocasiones no se parece en nada a lo que leemos o nos explican, que a algunos les toma un poco más de tiempo que a otros, que no está mal buscar apoyo u orientación, una persona que nos pueda proveer las herramientas psicológicas que nos permitiran aceptar y avanzar. No te dicen que algunos lo vivimos con cada etapa de nuestros hijos (la infancia, la adolescencia...), solo que con menor intensidad, aprendiendo con el tiempo a resistirnos y dispersar rápidamente los pensamientos improductivos sobre un futuro que es incierto y nos impiden vivir y disfrutar del día a día.


- No te dicen que el Diagnóstico no es el Pronóstico

Lo que sucederá después diagnóstico, la evolución en los procesos, va a depender de múltiples factores, lo importante es enfocarnos en potenciar las capacidades, las fortalezas y a partir de allí, ver resultados.​ ​Aunque los avances no sucedan al ritmo esperado, ese logro merece ser ce​le​brado, porque ha sido el fruto de la constancia, la paciencia, el amor y la voluntad. 


​​- No te dicen que los Niveles de TEA no permanecen estables a lo largo del tiempo

Sino que se encuentran en constante movimiento (sobre todo durante los primeros años), en función de la calidad de los apoyos médicos, educativos, psicológicos, alternativos y por supuesto, el reforzamiento en casa.​


-No te dicen que si tú estás bien, tu familia también lo estará

Ver a nuestros hijos felices nos llena de gran alegría, pero en medio de las terapias, consultas médicas, escuela y hogar, nos anulamos como personas, sumergiendonos en los diversos roles sociales, olvidando cuidarnos, dejando a un lado el entretenimiento, nuestros gustos, intereses, talentos...
Para favorecer el desarrollo de la resiliencia y transmitir bienestar a nuestra familia, es necesario ser parte de nuestra lista de prioridades, es necesario invertir tiempo y esfuerzo en procurar nuestro bienestar (físico y emocional), en adquirir herramientas que nos permitan aprender a gestionar nuestras emociones, a reconocer nuestras debilidades para trabajar en ellas y nuestras FORTALEZAS para potenciarlas, a comprender que buscar ayuda u orientación no nos hace menos fuertes, todo lo contrario, rodearnos de estos apoyos, estrategias y herramientas nos garantiza contar con los recursos necesarios para desarrollar competencias que nos permitan superar los momentos de dificultad, agobio y sobrecarga emocional.


​- No te dicen que al lograr consolidar un aprendizaje o​ al ​supera​r un gran obstáculo​ nace de tí una nueva versión.​ Pero lograrlo no es tan sencillo y depende en gran medida:
  • ​De nuestra actitud​, Percepción y Estrategias que empleamos para afrontar las dificultades​​​ que se nos presentan.
  • De​ una red de profesional​es de la salud​,​ de forma directa o a distancia que pueda ayudarnos, orientarnos y brindarnos estrategias cuando sentimos desfallecer. ​
  • Del a​poyo emocional, ese que nos brinda empatía, aceptación, ánimo o pequeñas muestras de afecto y que nos hacen saber que somos apreciados y valorados.
  • Del apoyo informacional (gracias a todos por ello) son aquellas personas a través de las cuales podemos conseguir consejos, guía o nos proporcionan información útil​.
  • Del apoyo de compañía se refiere a ese sentido de pertenencia a un grupo donde podemos compartir actividades en común, y si bien es cierto que muchas veces nuestra vida social parece haber desaparecido, es importante propiciar y motivarnos a nosotros mismos a salidas al parque, a conversaciones a través de las redes sociales con grupos de familias, a organizar paseos (puede ser al vecindario), esto resulta positivo para nuestros hijos y debería estar incluído en su rutina​.​ 
No te dicen que el conocimiento nos hace más responsable​s​ de nuestras acciones, nos empodera y esto definitivamente beneficia a nuestros hijos.

​Damellys Rengifo
Mamá de Eyleen y Moisés

sábado, 25 de julio de 2020

EL DUELO TRAS EL DIAGNÓSTICO

Cuando buscamos una definición de Duelo (y lo hice en su momento), nos encontramos que se trata de una reacción emocional ante una pérdida, lo asociamos principalmente al fallecimiento pero también ocurre cuando quedamos desempleados o en el rompimiento de una relación sentimental.

Poco, muy poco sabemos o nos explican del sentimiento de pérdida que sentimos algunos Padres tras recibir un diagnóstico. Es un sentimiento dificil de explicar a otros porque suelen sorprenderse, y de inmediato responder: "¿Pérdida? ¡Pero si tu hijo(a) está bien, goza de buena salud!

Entonces, te invade un sentimiento de culpa por aquellas emociones que han surgido de pronto tras el diagnóstico.
El duelo, la sensación de pérdida es real. Has perdido al niño o a la niña que idealizaste desde su concepción, cuando mirabas en una pantalla la imagen borrosa en blanco y negro de tu bebé y en tu mente, mes a mes se formaba la idea de cómo serían sus ojos, su color de piel, si sería fanático de un equipo y muchas cosas más... Hasta que, algunos meses o años después, nos encontramos en un consultorio buscando respuestas.

Las expectativas creadas desde entonces deben ser "destruidas" y pasar por un proceso de aceptación y adaptación para "reconstruirlas", ajustándote a la realidad que vives, al niño o niña que tienes frente a ti, a su ritmo, a sus particularidades.
Se trata de un proceso que toma tiempo y que quizás a las personas de nuestro entorno les cueste comprender que no se puede ser fuerte cuando no logramos encontrar la fortaleza necesaria para continuar, que parar de llorar no es tan sencillo cuando esta es la única forma de expresar el dolor, que comparar una situación con otra no ayuda porque cada sentimiento surgido en ese momento es único y personal. 

Como el vaivén de las olas del mar, así van y vienen nuestras emociones durante este proceso que lleva tiempo, y reprimirlas o contenerlas, lejos de ayudarnos puede sumergirnos en las más profunda tristeza y un sentimiento de soledad. Debemos entender que superar este duelo dependerá de los recursos con los que cuenta cada persona, de su familia, su red de apoyo, su amistades y las experiencia de quienes transitan caminos similares. La compañía es fundamental, pero aquella que ocurre en silencio, aquella que conecta con nuestra pena, aquella que en un abrazo nos reconforta y nos transmite calma.

Existen en la actualidad diversas teorías que se refieren al duelo y de sus distintas fases o etapas, pero he hecho mi propia versión modificada, basada en las experiencias las familias que he conocido, en la cual experimentamos 6 fases:

1.- Diagnóstico - Conmoción
Al recibir el diagnóstico pasamos por un momento de confusión, llegando a sentirnos en cuestión de horas o minutos ansiosos, con miedo o rabia, deseando que ese profesional que nos ha dado la noticia esté totalmente equivocada.

**Resalto aquí la importancia de un profesional empático y asertivo, que no solo destaque las limitaciones que ya son visibles para los padres, sino que pueda orientarles en la búsqueda de las diferentes alternativas para un correcto abordaje.

2.- Negación
Es un mecanismo de defensa, rechazamos la realidad que se nos presenta, nos negamos rotundamente a creer que aquel diagnóstico puede ser cierto. Algunos acuden a otros especialistas intentando encontrar allí esa respuesta que anhelamos.

3.- Anhelo - Búsqueda
Anhelar aquello que hemos "perdido" y buscar culpables, es la característica principal de esta fase en la cual podemos desgastarnos emocionalmente. La emoción fluctúa entre la rabia y la profunda tristeza, sobre todo al ver a nuestros hijos en una crisis que no sabemos cómo manejar.

**Algunas hablan de mostrar el lado oscuro del Autismo como una forma de visibilizar la realidad de muchas familias, otras prefieren solo hablar de los aspectos positivos, pero durante esta etapa un desequilibrio entre ambas visiones puede aumentar la posibilidad de reprimir las emociones y ocultarlas tras un positivismo o por el contrario, negarse a creer que el niño o la niña podrá desarrollar sus capacidades, etiquetándoles de forma inmediata y negándose a cualquier tratamiento.

4.- Desesperanza - Desorganización
Sigue a la etapa anterior y le acompaña el aislamiento, la apatía. Pueden desarrollarse hábitos poco saludables, se limitan las salidas, se da poco contacto con familiares o amistades y un sentimiento de vacío se instala en el interior.

**Son necesarios en esta etapa el apoyo y ayuda, de profesionales que puedan enseñar estrategias de afontamiento activas.

5.- Aceptación - Aprendizaje - Reorganización
Dar un nuevo significado a la realidad que tenemos ante nosotros nos permitirá alcanzar un equilibrio emocional y lograremos entonces reorganizar nuestros pensamientos y nuestra vida, aprendiendo a disfrutar de los pequeños avances, a escuchar nuestro cuerpo y descansar para renovar las energías, a no guardarnos los momentos de tristeza, miedo o frustración que muy de vez en cuando estarán presentes porque forman parte de lo que somos y nos hacen más compasivos con nosotros mismos y con otros, más empaticos, pacientes, tolerantes y sobre todo más humanos.


Reconocer que a lo largo de la vida pasamos por altas y bajas, que no podemos estar alegres todo el tiempo, pero que a pesar de las adversidades podemos encontrar la felicidad en los pequeños detalles, es lo que nos fortalece y nos permite desarrollar la Resiliencia.


A las familia, a los amigos:
Acompañame en silencio, pero no me pierdas de vista, déjame saber que estás allí, a mi lado. Permíteme llorar, permíteme sentir, porque lo que ahora siento no puede ni debe ser comparado, no me pidas que pare, créeme cuando te digo que no lo puedo controlar. Escúchame sin juzgarme y luego, juntos, encontraremos la solución. 



jueves, 11 de julio de 2019

SER PADRES

¿Les ha pasado alguna vez que se sienten como el personaje principal de un videojuego, donde la dificultad aumenta progresivamente en cada nivel y deben superar grandes desafíos que les permitan completar los objetivos para seguir avanzando?

Últimamente me he sentido así, envuelta en miedos porque no creo poder superar este nivel de dificultad, envuelta en preguntas que de pronto llegan a mi mente perturbando mi "tranquilidad" (entre comillas porque siendo cada día un desafío, es poco probable tener tranquilidad).

No suelo preocuparme por el futuro de mis hijos, me concentro en el ahora, en lo que puedo enseñarles hoy que les permita ser más independientes de lo que fueron ayer, me concentro en corregirles, en acompañarles en esos momentos de crisis, de ansiedad, del volcan de emociones que se desborda en ellos y no saben gestionar.

Sin embargo, recientemente tras el fallecimiento de una vecina en un accidente repentino, esos miedos que un día logré dejar de lado volvieron, y he de confesar que durante días mi mente no dejaba de dar vueltas, pasé por momentos de insomnio, perdí el apetito, veía a mis hijos y solo podía pensar que si me ocurriera algo similar ¿Quién arroparía a mi niño todas las noches para que pueda dormir? (porque no importa cuanto calor haga, si no se le arropa no duerme), ¿Quién despertaría a mitad de la noche para perseguirlos por la casa cuando se levantan dormidos?, ¿Quién mantendría la calma en medio del caos, esos días en los que ambos entran en crisis y buscan refugio en las dulces palabras que no reprochan?

Por un momento sentí colapsar, me envolvió la ansiedad del futuro incierto y me tomó algunas semanas recuperarme, darme cuenta que en nada me ayuda pensar de esa forma, darme cuenta que solo yo puedo controlar la intensidad de esas emociones, y que enfermaba mi mente y mi cuerpo alimentado pensamientos negativos.

No fue fácil y quien diga que superar estos momentos ocurre de un día para otro, simplemente miente, pero los apoyos son fundamentales, todas las familias que tenemos un miembro con alguna condición, llámese TEA, Síndrome de Down, Discapacidad Intelectual, Visual, Auditiva..., debemos contar con ellos.

El apoyo emocional nos brinda empatía, aceptación, ánimo o pequeñas muestras de afecto que nos hacen saber que somos apreciados y valorados por otros, el apoyo informacional son aquellas personas a través de las cuales podemos conseguir consejos, guía o nos proporcionan información útil. El apoyo de compañía se refiere a ese sentido de pertenencia a un grupo donde podemos compartir actividades en común, y si bien es cierto que muchas veces nuestra vida social parece haber desaparecido, es importante propiciar y motivarnos a nosotros mismos a salidas al parque, a conversaciones a través de las redes sociales con grupos de familias, a organizar paseos (puede ser al vecindario), esto resulta positivo para nuestros hijos y debería estar incluído en su rutina.

Rodearnos de estos apoyos nos garantiza contar con los recursos necesarios para desarrollar competencias que nos permitan superar estos momentos de agobio y sobrecarga emocional.

No todo es color de rosa, a veces nos enfrentamos a situaciones que nos sacuden, que nos desestabilizan, pero es importante tomar conciencia de ello, buscar ayuda y trabajar por cambiar nuestra actitud y la percepción que tenemos de los obstáculos que se nos presentan. Es poco probable superar los momentos de dificultad si nuestros pensamientos nos ponen en desventaja.

Permíteme abrazarte en la distancia y recordarte que no estas solo/a 



miércoles, 12 de septiembre de 2018

PREADOLESCENCIA TEA ¿QUÉ HAGO?

Hace un par de entradas les comentaba que hemos llegado a esta etapa, después de superar los famosos: "Terribles" 3, y 4, y 5, y todos los demás, llegamos aquí, a los 9 años, una edad donde muchos se encuentran entre hacer cosas de niños pequeños pero dar respuestas de adolescentes que nos dejan en ocasiones sin palabras; se trata de un período de cambios emocionales y sociales que marcan el fin de la infancia y el inicio de la madurez, aunque así como el control de esfínteres y el control de impulsos y muchas otras cosas más, esto llevará su tiempo. Pasaremos por inevitables momentos de frustración, llanto, y más de lo que ya hemos vivido, solo que varía la intensidad y la frecuencia.

Por supuesto, el cómo hemos abordado hasta ahora ciertas situaciones, nos dará un punto a favor para los nuevos retos. Es decir, se supone que a estas alturas hemos establecido normas, y que todos los miembros de la familia estan concientes que cada acción genera una reacción y en consecuencia debemos actuar.

En casa, por ejemplo, tenemos horarios para el uso de la computadora, el televisor, los juegos de playstation y por supuesto existen asignaciones que van generando responsabilidad, como doblar su ropa, ayudar en la preparación de las comidas y si por alguna razón no quisieran cumplir con estos compromisos, se les restaría en consecuencia tiempo de las actividades que les agradan. En caso contrario, a veces, podemos hacer concesiones en ocasiones especiales.

Es importante, como a todo niño, dar estructura, hacerles sentir que su ayuda es fundamental para realizar las actividades que les corresponden y reforzar de forma positiva, esto no debe ser siempre con algun obsequio o tiempo extra, también reforzamos a través de frases motivadoras, un abrazo, un movimiento de manos que resulte divertido... 

Una vez hacemos conciencia de este niuevo desafío nos preguntamos ¿Qué debemos hacer? y es que la tarea que se nos ha encomendado de Ser Padres y formar a otro ser humano, no resulta nada sencillo. Es normal que nos asalte un sentimiento de angustia y preocupación pero no debemos permitir que este predomine, ya que perciben con mucha más frecuencia de lo que pensamos, nuestras emociones.

Lo primero que debemos hacer es buscar orientación, definitivamenta la ayuda profesional nos dará herramientas para manejar ciertas situaciones y conductas típicas de esta etapa, conversar con otros padres que puedan compartir su experiencia y brinden estrategias, sin olvidar que en ocasiones lo que funciona para uno, no lo hace con el resto y debemos hacer nuestras propias adaptaciones y crear nuestros propios métodos basados en lo mucho que conocemos a nuestros hijos.
Es necesario tener conciencia de la madurez emocional y cognitiva de nuestros hijos en todo momento, por lo general podemos ver en su reacción y actitud señales que nos indican cuando debemos ser más firmes, cuando podemos negociar diferentes alternativas y cuando ser un poco más flexibles, y no me refiero a ceder, sino a bajar el tono de voz, y de manera más suave mantener una conversación pausada en la que podamos explicar con argumentos sólidos, y si la ocasión lo amerita, como algún personaje de sus comiquitas, minimizando la carga de ansiedad y estrés.
Como padres podemos en ocasiones ser muy exigentes (me ha pasado), olvidamos muchas veces que ellos procesan la información de forma distinta  y es tanta la presión que tenemos del entorno, que al verlo de cierta edad, exige "conductas socialmente aceptables" y terminamos presionando, imponiendo y forzando las etapas para las que aún no están preparados.

Cuando nos encontramos con el nivel cognitivo y emocional que nos permita abordar ciertos temas, lo ideal sería:

  • Conversar con nuestros hijos sobre la pubertad, adolescencia y los cambios que vienen a continuación, utiliza apoyos visuales. Recuerda que pueden alarmarse cuando sucede algo inesperado.
  • Hacerles saber que siempre estarás dispuesto a responder sus inquietudes (aunque estas sean sobre dejarse crecer el cabello como Sonic y pintarse de azul).
  • No darle vueltas al asunto con conversaciones de relleno. Se claro y conciso en la información que solicita, teniendo en cuenta su literalidad.
  • Jamás, jamás dar nada por hecho. Incluso aquello que nos parece obvio, en ocasiones no pueden generalizarlo en todos los contextos y aunque resulte algo tedioso explicar lo mismo una y otra vez, esta es la mejor forma de lograr de forma exitosa el aprendizaje.
  • Reduce su ansiedad hablándole de tu experiencia, cómo te sentiste al respecto y qué hiciste, es importante que pueda reconocer sus emociones y hablar al respecto.
  • No le sobreprotejas. Esta en definitiva es la parte más complicada, quisieramos protegerlos de todo cuanto los rodea y evitarles cualquier sufrimiento, pero si quitamos todas las piedras de su camino, el día que no estemos, no sabrán que hacer cuando deban enfrentarse a una. Es nuestro deber acompañarles y brindarles las herrameintas pero deben vivir sus propias experiencias y descubrir sus propios límites.
  • Tomando un poco del punto anterior, debemos enseñarles a decir NO, cuando no se sientan a gusto, cuando algo salga de sus límites, cuando simplemente no deseen hacerlo. No podemos simplemente obligarles a realizar alguna actividad, debemos tener en cuenta que ellos en algún momento pueden negarse y este es el mejor momento para negociar.
  • Acompañarlos en el proceso de toma de decisiones y enfrentar junto a ellos las consecuencias positivas o negativas de estas. No es sencillo, dejarlos hacer, "soltarles un poco", estar alerta y angustiarnos es practicamente otra capa de piel; sin embargo, es necesario a partir de esta edad fomentar cierto grado de independencia (ni muy muy, ni tan tan, ¿ustedes me entienden, verdad?.
  • Nuestro mayor desafío, ayudarles a hacer amigos. En ocasiones evitaran las situaciones sociales porque estas pueden generarles mucho estrés y es aquí cuando acudimos al rescate, no para aislarlo, sino para ayudar a desarrollar las habilidades sociales, he visto que en algunas zonas se organizan pequeños grupos de jóvenes con TEA y facilitan la interacción para más adelante poner en práctica lo aprendido con otras personas.
  • Ayúdale a reconocer sus cualidades y fortalezas, refuerza su autoestima y hazle saber que todas las personas, incluyéndole, somos valiosas para la sociedad.
  • Conversa sobre su sobre su diagnóstico, es importante que reconozcan y aprendan a superar sus debilidades y transformarlas en fortalezas para avanzar. Enséñale ejemplos de personas con TEA que son valorados y respetados, también enséñale alternativas para solucionar ciertas situaciones, por ejmeplo, decirle al profesor «me resulta difícil centrarme en la clase si el ventilador está girando ¿lo podemos apagar?».

Les voy a dejar el enlace de descarga de una guía que me ha encantado porque tiene muy buenos consejos y estrategias que podemos adaptar según sea nuestro caso.


200 Consejos y Estrategias para Padres de Niños con Sindrome de Asperger de Brenda Boyd



jueves, 9 de agosto de 2018

PREADOLESCENCIA TEA

En un abrir y cerrar de ojos se nos han pasado los años, tengo tanto por escribirles, por contarles...

Para empezar, hemos entrado en la Preadolescencia, esa etapa que va de los 9 a los 13 años en la cual se construye la identidad del niño y por supuesto se enfrenta a muchos cambios, sobretodo emocionales.
Resulta que desde muy pequeños vamos librando una gran batalla para lograr un buen manejo de las emociones (tanto en nuestros peques, como en nosotros mismos), por lo general esto ocurre a partir de los 5 años aproximadamente, cuando se reducen las rabietas que son perfectamente normales. Sucede entonces que en nuestros peques con TEA esto se lleva un poco más de tiempo y podemos llegar a los 8 o 9 (y más) años observando y trabajando, por supuesto no con tanta frecuencia, las rabietas y pataletas producto de la poca tolerancia a la frustración y si a esto le sumamos los nuevos cambios emocionales a los que deben enfrentarse, propios del desarrollo evolutivo que trae consigo la Preadolescencia, nos encontramos en presencia de una bomba de tiempo.

Y entonces, cuando crees tener los conocimientos básicos con respecto a los TEA, se te viene todo abajo con esta nueva etapa. Es muy fácil sentirse desorientado; en mi caso debo aprender de esta nueva experiencia con mi chico y retomar parte de lo aprendido con él para ponerlo en práctica con mi chica, es medio complicado porque son personalidades totalmente opuestas, con reacciones distintas, y aunque parezca mentira suele ser más intenso el estallido de ella.

He pensado durate días en esta publicación y es que en pocos meses él cumplirá 10 años, es alto,  mide 141cm, le falta muy poco para alcanzarme 🙈 y aún así parece ser tan pequeño en ocasiones, puede pasar horas rodando por un tobogán o "subirse al burrito" y no querer bajarse. Por supuesto, las miradas no se hacen esperar, sobre todo cuando su deseo por jugar es tan grande que prácticamente pasa por encima de los más pequeños, me apena mucho, siempre debo vigilar su juego porque puede sin querer lastimar a otros, no mide cuando la emoción lo sobrepasa.

Esta mamá viene percatándose que debe hacer frente a un nuevo reto, porque al acercarse la adolescencia surgen con mayor intensidad los momentos de "Para todo hay una respuesta" y "Yo puedo solo", últimamente se escapa 😥, esto no ocurría desde los 3 años, según él se va a ver, a correr, a donde sea, sin medir los peligros a los que puede enfrentarse. Una situación nada agradable que, por supuesto, no escapa de los pésimos comentarios al respecto.

Es curioso porque cuando son pequeños los adultos que les rodean, en ocasiones, muestran más comprensión hacia ciertas conductas, pero al ir creciendo, se espera del niño, próximamente adolescente, una conducta acorde a su edad, que "se comporte" según los parámetros socialmente aceptables, y surgen de nuevo los comentarios poco agradables, a cerca del juguete que usa para dormir, de la rabieta que arma si le dan agua en un vaso que no es es suyo... Y ni hablar cuando llegan a la adultez dónde son tildados de mañosos, temáticos, fastidiosos (con ojos en blanco incluídos), excéntricos, extravagantes y pare de contar, es decir, que al transcurrir los años tristemente y por falta de conocimientos, la empatía y compresión hacia las personas con TEA va disminuyendo

Solemos hacer énfasis en el abordaje hacia el niño, esperando que se convierta en un adulto funcional, con un mínimo de autonomía (lo que por cierto lleva mucho trabajo), pero no debemos olvidar que las particularidades de la persona con TEA no desaparecen; podemos modificar las conductas disruptivas, enseñar estrategias para enfrentar la frustración y la ansiedad, disminuir la frecuencia de las estereotipias si éstas interfieren con actividades de la vida diaria, pero definitivamente las características propias de las personas con TEA, NO DESAPARECERÁN.

Ahora bien, pasa salir airosos sin salir despavoridos en el intento, debemos buscar estrategias y por supuesto adaptarlas a nuestras necesidades y las de nuestros chicos, recuerden siempre que cada caso es único, así que NO EXISTE una formula mágica o receta que pueda funcionar para todos. Hasta el momento he aprendido que:

  • Como anteriormente comentaba suelen disminuir las rabietas, aunque la intensidad de estas se mantiene.
  • Si vas en contra, llevas la batalla perdida. Imponer nuetra voluntad no es de gran ayuda, genera frustración en ambas partes y desemboca en grandes crisis. Tómate el tiempo para explicarle
  • Al negociar, debemos ofrecer argumentos sólidos.
  • Debemos dejar las reglas o normas bien claras desde el principio.
  • Al tomar una desición debemos actuar con firmeza, sin perder la amabilidad. No olvidemos que continúan siendo niños y si muchas veces, como adultos sentimos que la situación nos sobrepasa, imaginen como pueden sentirse ellos.
  • Nuestro trabajo como padres es ayudar a reducir el caos, no sumarnos a él.
  • Es importante cumplir las promesas.
  • A veces se nos agota la paciencia, es normal, a todos no puede ocurrir. Pero es importante buscar ayuda cuando caemos en cuenta que nuestro estado de ánimo se está viendo afectado y estamos lastimando a las personas que nos rodean.
  • Imprescindible tener una actividad de disfrute, individual o familiar, un par de días al mes o de la forma que puedan organizarse.
  • Debemos con frecuencia hacer bromas, pueden no entenderlas y debemos explicarlas (tal vez después no resulten tan graciosas), pero les ayudará a comprender un poco el mundo en el que vivimos, podrán reconocerlas y no caer en frustración cuendo entiendan que para algunas personas es divertido decir cosas que no son ciertas.
  • Todas las actividades de socialización durante al menos el primer año serán intentos fallidos, pero esto no debe desmotivarte y es aquí donde la constancia juega un papel importante. Le verás llorar y también lo harás, le verás caer y correras en su ayuda, tu apoyo será fundamental, será el impulso que necesite para intentarlo las veces que desee hacerlo.
  • Jamás debemos cortar sus alas diciéndoles que no pueden. Siempre habrá forma, buscamos herramientas, estrategias, adaptaciones, dividimos en pasos más cortos, pero sin desanimarles.
  • Para finalizar, porque si me dejan les hago un libro 😂😂😂, es muy muy importante recordarles a diario cuanto les amamamos (con pequeños besos y abrazos cuando lo permitan), y aunque el gesto no sea recíproco, un día de la nada unos pequeños brazos cálidos te envolveran y tu corazón se hinchará de la emoción.

He aquí el burrito...


domingo, 20 de mayo de 2018

¿CÓMO SE ENFRENTA PAPÁ AL DIAGNÓSTICO?


Es curioso porque somos las madres quienes, por lo general, asumimos por completo la carga emocional y hacemos a un lado a los padres (muchas no sabemos cómo incluirlos en lo que estamos sintiendo).

Pero no me refiero a aquellos Padres que se desentendieron de la situación, o que están pero actúan como si la cosa no fuera con ellos 🙈 hablo de los Papás que acudieron a cada consulta, aquellos que abrazan y besan a sus hijos, aquellos que también se desvelan cuidando el sueño de sus peques, aquellos que se comprometieron al recibir el diagnóstico y quieren aprender cada día más como ayudar a sus peques.

Claro, no sabría decirles con exactitud como se sienten, los hombres no demuestran tan fácilmente sus emociones.

Ellos se convierten en la columna que nos sostiene, nos brindan su apoyo, observan en silencio, respetan nuestro duelo mientras llevan en silencio el suyo a cuesta.
En ocasiones la relación se desequilibra, comienzan las discusiones por todo y es que no logramos sintonizar.
A veces damos por sentado que ellos entienden nuestros silencios, deseamos que entiendan como nos sentimos y terminamos convirtiendo el hogar y todas las conversaciones en un campo minado...


Y es que momento de recibir el diagnóstico para mamá cambia todo, muchas pasamos a ser cuidadoras el 100% del tiempo, debemos reestructurar nuestras vidas, ajustarnos a esta nueva realidad. Debemos educarnos, aprender a manejar el torbellino de emociones que de ahora en adelante vivirán en nuestro corazón y lidiar además con el entorno, PERO, hay alguien que también siente, física y emocionalmente todo esto que está ocurriendo, que no sabe cómo enfrentar los cambios de humor de Mamá, que no tiene idea de lo que debe hacer cuando hay una crisis, que también ama a su familia y desea protegerla por encima de todo.

Papá también merece reconocimiento.



domingo, 19 de junio de 2016

LOS TERAPEUTAS NO TIENEN UNA VARITA MÁGICA


     Hace unas semanas mientras esperábamos el turno para ser atendidos por la Terapeuta de Lenguaje, se encontraban sentados frente a nosotros una Mamá y su peque. 

     En sus piernas había un cuaderno con las imágenes de los ejercicios que debía hacer con la lengua. Él niño señalaba la imagen y luego le señalaba a mamá su boca pidiéndole que ella también lo hiciera, me sorprendió su respuesta y actitud, pues con cara de visible cansancio, con la cabeza apoyada sobre una mano le decía: HAZLO TÚ.

 La idea no es criticar o juzgar, pero si tomarlo a Reflexión y Aprender de ello, si a nosotros NO nos anima hacer los ejercicios en casa para estimular el Aprendizaje podemos esperar que nuestros hijos avancen? 

      Unos días después me encontré con esta publicación en Instagram de una terapeuta de lenguaje y me pareció muy acertada:


Los terapeutas NO tienen una varita mágica.

"Decidí escribir esto, porque escucho con mucha frecuencia cosas como esta: "hace dos meses que lo llevo a terapia y no veo resultados", " lo llevo solo a terapia y no he visto cambios"

Hay puntos muy importantes a tener en cuenta para esto: 

El trabajo en EQUIPO es fundamental en el proceso de intervención; trabajar los padres, el colegio, el terapeuta y lo que los rodean es fundamental para el tratamiento. El niño asiste con nosotros 1 o 2 veces por semana entre 30 y 45 min. Entonces apliquen las sugerencias de los terapeutas en casa, trabajen y practiquen con ellos para que los cambios sean más favorables y rápidos.

Otro punto importante es la CONSTANCIA muchos factores influyen en este punto (económico, disponibilidad, etc.) lleguen a un acuerdo con el terapeuta, busquen buenas opciones en cuanto a tiempo, lugar y economía que funcione para ambas partes.

Otro punto es la PACIENCIA reconocer las características de sus hijos y en tal caso de existir un diagnóstico ser muy consiente de este pregunten a los especialistas para eso están! Investiguen, busquen opiniones de que es lo mas adecuado para ellos, sigan a veces su instinto de madres es el acertado.

Estos puntos son unos de los mas importantes, sin olvidar de buscar buenos especialistas que los involucren en la terapia y rehabilitación de sus niños.



      Es verdad, hay momentos difíciles, de mucho agotamiento físico y emocional pero el éxito en el aprendizaje depende más que de los Terapeutas, Psicólogos o Psicopedagogos de nosotros los Padres, de la Constancia, Repetición, Paciencia, Optimismo y Amor que les brindamos.
Papa, Mamá 


Pregúntate que más puedes hacer en casa por tu Hij@ 
Si vamos a Terapia 2 o 3 veces por semana durante 30min o 45min, el resto del tiempo, apoyemos el trabajo de ese Profesional, les prometo que no se arrepentirán. 


     Se lleva su tiempo adquirir una nueva destreza, pero una vez aprendido no será olvidado si se practica con frecuencia.






viernes, 30 de octubre de 2015

LAS RABIETAS TEA

     Las ‪‎Rabietas‬ son un tema recurrente en personas dentro del‪ Espectro Autista‬ aunque muchas veces no sabemos enfocarlo de manera adecuada.

     A todos nos angustia cuando vemos a un niñ@ con ‪Autismo‬ en plena rabieta y queremos solucionarla cuanto antes, a veces no sabemos incluso porque se ha producido y tenemos dudas sobre como actuar de la mejor manera posible.

     Debemos tener en cuenta los puntos débiles de las personas con ‪TEA‬:


– Baja tolerancia a la frustración.

– Dificultades sensoriales.

– Dificultad en la comunicación social, en la interacción y en la imaginación.

– Literalidad del lenguaje.

– Dificultad en la organización, planificación y llevar a cabo tareas con un fin.

Las rabietas pueden ser por muchas causas:

     Pueden ser por cansancio o estrés después de un día de muchas actividades, por falta de anticipación o flexibilidad ante el cambio, por una discusión (querer tener razón), por no comprender lo que se le pedía…

     Muchas personas piensan que si una persona con TEA tiene un lenguaje fluido no tiene más dificultades… Recordemos que el Autismo no es un trastorno del lenguaje propiamente dicho, es un trastorno de la comunicación y la comunicación es un área muy amplia.

     Son muchas las veces que nos encontramos con una rabieta por algún objeto o juguete que desean, después de cerciorarse de que no hay nada con lo que el niño pueda lastimarse lo mejor es dejarlo pasar su momento de frustración, sobre todo si es de los que no permiten que uno pueda acercarse luego que pasa vienen más calmados y por lo que más quieran Papás NO RETOMEN EL TEMA en ese momento, existirá otra oportunidad, el día siguiente o la siguiente ocasión para corregir:


martes, 25 de agosto de 2015

DÍAS Y NOCHES



 Que si tenemos momentos difíciles?? Ufff... Ni se imaginan cuantos. No todo es, estímulos, terapias, ni esas cosas que anteriormente he compartido con ustedes.
      La verdad es que son muchas las noches en vela preguntándome si algo en su alimentación lo está afectando, si estoy pasando por alto algún suceso importante que le este molestando de alguna manera, si de verdad lo estoy haciendo bien, son muchos los días y noches de preocupación.

     A veces creo que mi hijo es uno de esos acertijos que va dejando el villano de Batman, que no puedo resolver.

     Puedo entender perfectamente ese ligero toque de molestia que se siente cuando alguien quiere hacer ver el Autismo, Trastorno del Espectro Autista, Asperger, Autismo de Alto funcionamiento o como quieran llamarlo, un proceso que con terapias y curas milagrosas pasará en un santiamén.. Nadie, absolutamente nadie es capaz de entender la frustración de cada madre, de cada familia que debe enfrentarse a esta situación, cada caso es totalmente distinto uno de otro. Y aprovecho para recordar que el Autismo no se cura, no es una enfermedad, ya parezco disco rayado.

     Centrarse en lo positivo e ignorar los comentarios fuera de lugar de las personas que no viven esto contigo resulta bastante molesto. Escuchar decir que la tengo fácil, es molesto, que me digan que no trabajo o no estudio porque no quiero es molesto, ver como tu vida social desaparece y las personas que consideraste amistades simplemente se esfuman de tu vida es muy molesto, es molesto que ni siquiera puedas desahogarte porque te mandan a un psicólogo. 

 
    Y es que en mi casa soy la negociadora, entre Moisés y mi esposo que muchas veces no sabe que hacer ante ciertas situaciones. Intento ponerme en el lugar de ambos, aunque eso de que un hijo te de portazos, diga que no te quiere, que no lo entiendes, grite muy fuerte, verlo correr y golpearse contra una pared o una puerta, lanzarse de un mueble y al final del día ver sus piernas y rodillas con moretones... Verlo en tal nivel de estrés que se autoagrede y sangra mientras te dice mira lo que me pasó, y continúa rompiéndose él mismo sus deditos... Ver las marcas de las lesiones en su piel y pensar que tal vez no estuvimos lo suficientemente pendiente para prevenir esa situación. Preguntarnos a diario si lo hacemos bien, es muy agotador, tanto física como emocionalmente. Son tantas las noches en que ninguno duerme, Moisés por su insomnio y nosotros preocupados por saber si tendrá algo, dolor, malestar, tristeza...

     Hoy, esta noche, es una de esas noches que parece infinitamente larga, parece no terminar, una de esas noches en la que se me arruga el corazón y llegó a sentirme inútil, sin saber lo que debo hacer,  una de esas noches en las que haber leído y tener tanta información parece no servir de nada. Una de esas noches en las que nos hacemos compañía en silencio, él haciendo su mayor esfuerzo para comprender ni mundo y yo intentando comprender el suyo, porque aunque no podemos ver las cosas del mismo modo, esta noche nos entendemos.

     Te amo Mi Príncipe, si me dieran a eligir otra vida no dudaría ni por un instante ser tu madre de nuevo, cada día a tu lado es aprendizaje, es el pensum más complicado que pudiera encontrar en cualquier universidad pero el más satisfactorio cuando logramos juntos superar estas pruebas. No puedo sino dar gracias a Dios por los buenos y no tan buenos momentos, darle gracias a Dios por un excelente padre y esposo comprensivo que me toma de la mano cuando la colina es muy inclinada, por una hija que a su corta edad es tan madura, colaboradora y una hermana que defiende a capa y espada a su "Sose", por esos familiares que no siempre pueden estar físicamente presente pero su apoyo moral es realmente valioso y lo aprecio.





miércoles, 22 de julio de 2015

MI PEQUEÑO GRAN MAESTRO

      En el 2011 la Federación Autismo Madrid con la idea que que familias de personas con Autismo compartieran sus historias o experiencias creó el Concurso de relatos cortos "Cuéntame el Autismo".

      Hasta el año pasado tuve conocimiento de este concurso y a pesar de no participar por no residir en España, los relatos son compartidos y así tuve la dicha de conocer a mi gran amiga Leannys Astudillo (Entre Padres Nos Apoyamos), este año volví a enviar mi relato corto y me gustaría compartirlo con ustedes y motivarles también a participar

      Mi Pequeño Gran Maestro

      Hace 6 años cuando por primera vez mis ojos se posaron sobre ti, mi corazón empezó a latir y supe a partir de ese momento que serias el motor de mi vida; Lo que no imagine en aquel instante era que cambiarías de tal manera mi percepción de lo que hasta ese momento sabía sobre el amor.

      Un infinito sentimientos ha crecido desde entonces y lo que parecía importante, ahora, ya no lo es más.

      Las expectativas que en algún momento me forme han sido superadas, tus pequeños ojos me han mostrado más de lo que alguna ve creí ver.. Cada día puedo ver y sentir tu amor en su estado más puro, puedo ver y sentir tu inocencia, puedo ver y apreciar tu espontaneidad.

   Contigo aprendí a amar cada detalle que pasa desapercibido ante unos ojos ocupados y preocupados, amo la manera en que haces círculos con tu dedito, amo escucharte cantar en voz alta en los momentos menos esperados, amo la manera detallista y perfeccionista en la que ordenas piezas, objetos o colores y sobre todas la cosas Te Amo a ti Hijo Mío, agradecer a Dios cada día de mi vida por tan hermoso regalo creo que no será suficiente, y aunque no todos los días son de arcoíris prefiero fijarme en ellos y no en los de tormentas, decidí ver lo positivo aún en lo negativo y el Autismo no ha sido más que una forma de ver el mundo de una manera distinta, de apreciar algún detalle que en otro momento no hubiese tenido el mismo valor.

      Antes me hubiese parecido más importante que aprendieses a escribir, hoy es más importante el saber que eres feliz, ver alegría en tus ojos, una sonrisa en tu rostro y saberte independiente por cada pequeño o gran logro que tengas y eso vale más que cualquier cosa material.
Más que enseñarte me has enseñado a mi, un diagnóstico no nos límita destaca otras capacidades; la capacidad de ser pacientes, de ser optimistas, de ser tolerantes, de ser comprensivos, de creer en lo invisible, de escuchar más allá de las palabras y de no perder la esperanza aún cuando otros la hayan perdido.



viernes, 17 de julio de 2015

ESTIMULANDO A NUESTROS NIÑOS EN CASA

      Cuando tenemos un niño dentro del Espectro Autista además de madres nos convertimos en sus terapeutas en casa.

      Algunas personas están en posibilidad de ofrecer a sus niños una atención a temprana edad con los especialistas correspondientes pero otros no y en ocasiones esa falta de orientación nos deja sin saber que hacer. Cuando comencé este camino con Moisés decidí comprometerme al 100% y puedo decirles que no es fácil, la frustración, el cansancio físico y emocional muchas veces tienta a tirar la toalla y no continuar pero nuestros hijos se convierten en nuestro motor.

      Lo que más beneficio trae a nuestros hijos es el estímulo que reciben de la familia, el incluirlo en las actividades diarias e intentar en la medida de lo posible ir corrigiendo y reforzando su aprendizaje. Independientemente del grado de Autismo se puede encontrar actividades y maneras de estimularlos, nadie más que las personas que conviven con los niños a diario saben lo que les gusta, lo que les llama la atención, y he de aprovechar ese interés para poco a poco y de a acuerdo a las posibilidades de cada niño estimular su independencia. Lamentablemente no somos eternos y no siempre los familiares están dispuestos a facilitarle las cosas a nuestros niños, a cumplir dietas, a ser constantes con las rutinas y mucho menos a entender sus crisis.

      De las principales cosas que debemos estar conscientes es que, aún cuando nuestros niños no fijen su mirada en nosotros ellos están prestando atención, es importante ser constantes y repetir las veces que sea necesario hasta lograr nuestro objetivo, instar a nuestros niños a imitarnos, a colaborarnos
Debemos aprender a medir las palabras con las que nos expresamos de ellos, sobre todo si reflejan sólo lo negativo de su personalidad. Obviamente no somos robots, sentimos cansancio, tristeza, frustración, rabia... Pero canalizarla diciendo cosas como NO SOPORTO A MI HIJO, ES UN DESASTRE, NO PUEDE HACER NADA BIEN... Sólo va a lograr que no apreciemos sus esfuerzos, que no apreciemos su dulzura.

     

"Todos servimos para algo, pero no todos servimos para lo mismo"

      En el caso de Moisés es muy curioso y tiene excelente memoria, le encanta dibujar y cantar. La escritura no se le da y recientemente esta sintiendo interés por la lectura aunque sólo es para saber el nombre de sus programas favoritos. 

      A esa curiosidad le hemos sacado provecho desde hace un tiempo. Y me gustaría compartirlo con ustedes a modo de sugerencias. Recuerden que cada caso siempre es distinto pero podemos adaptarlas según las fortalezas de nuestros niños.



  • Invítale a ayudarte. En la cocina puede pasarte lo que necesitas, prenderá a reconocer ingredientes y colores si le permites que te colabore: ”Pásame el pimentón, mira, es de color rojo, también los hay en otros colores...." "Cuando vamos a encender la cocina debes alejarte un poco para evitar hacerte daño..."

  • Si tira sus juguetes, debe recogerlos. Si es de los que recorta o rasga papel puedes enseñarle a barrer: "¿Te gustaría intentar barrer los papeles el piso?" A Moisés le funcionó muy bien, al principio le costaba coordinar los movimientos para unir la basura y colocarla en la pala. Ya es todo un experto, luego de hacer sus formas de papel cuando le digo que es hora de recoger, sabe lo que debe hacer.


  • El juego de Veo Veo. Esto les puede ayudar con las letras, formas y colores, pues les ayudara a que el niño pueda reconocerlos. Hará también más llevadera la espera en un consultorio, un viaje largo o les distraerá en algún momento de ocio: "Veo Veo un triángulo" "Veo Veo algo de color azul"


  • Es mi turno. La espera no es su mayor fortaleza por eso se pueden hacer algunos ejercicios para trabajarla con algunos juegos de turno: "Juegos de mmoria o si tienen una tablet o móvil pueden descargar aplicaciones como: TURN TAKER" 


  • Cuando repetir no es suficiente. Sin importar el grado de Autismo, los refuerzos visuales (fotos, dibujos, imágenes) siempre serán beneficiosas: "Lleva la ropa sucia al cesto, a veces no es suficiente, si colocas imágenes con lo que debe hacer con su ropa luego de quitársela lo cumplirá a cabalidad" "Imágenes con los pasos del cepillado, o los pasos para lavarse las manos les ayudara muchísimo, sobre todo si los movimientos de sus manos son rígidos"


  • Yo lo quieroooooo. Creo que son muchas las veces que nos encontramos con una pataleta por algún objeto o juguete que desean, después de cerciorarse de que no hay nada con lo que el niño pueda lastimarse lo mejor es dejarlo pasar su momento de frustración, sobre todo si es de los que no permiten que uno pueda acercarse (si, me he quedado parada en la calle con Moisés llorando a mis pies y la gente pasando por un lado con malas caras) luego que pasa vienen más calmados y por lo que más quiera NO RETOME EL TEMA en ese momento, existirá otra oportunidad, el día siguiente, la siguiente ocasión de pasar por ese lugar, para corregir: "antes de salir de la casa repetimos nuestro mantra, las cosas de la casa se quedan en la casa y las cosas de la escuela, terapia, casa de xxxx se quedan en la escuela, terapia, casa de xxxx según sea el lugar a donde vayamos"

  • Lo prometo, lo cumplo. Las promesas vacías causan decepción y poc a poco nos van restando autoridad. Sea un castigo o un premio debe ser cumplido independientemente de que nuestros hijos sean o no verbales evitemos hacer promesas vacías por salir del paso, ellos recuerdan y más adelante nos podemos enfrentar a una crisis por eso que prometimos y no cumplimos: "Si haces la actividad salimos de paseo.. Y luego decir no vamos a salir porque estoy cansad@..." "Cuando recojas tus juguetes, entonces podrás ver televisión... Y luego decirle que no puede ver la tele porque debe también hacer otra actividad"



  • Palabras que animan. Ten siempre una frase positiva, nuestros hijos perciben cuando les animamos, cuando no confiamos en que son capaces de hacer algo, cuando estamos molestos o cansados: "Si decimos hazlo pero pensamos que no lo podrá hacer le estamos trasmitiendo esa negatividad"


  • Refuerzo para Papá y Mamá. Las paredes de mi casa forradas!  -Evita amenazar cuando estés enfadado. Se firme pero amable. Ignora cuando puedas su mala conducta y centrate en lo bueno. Escoge que batallas enfrentar. Preguntate ¿Hasta que punto es importante lo que ha ocurrido? ¿Es una batalla que voy a perder? -Utiliza la fórmula Cuando... Entonces. Cuando pares de gritar, entonces te responderé. Ofrece opciones: ¿Prefieres ponerte la chaqueta ahorita o más tarde? Es mejor que ¡¡Ponte la chaqueta!! Estos consejos y más podemos encontrarlos en: 200 Consejos y Estrategias para Padres de Niños con Síndrome de Asperger.


  • No pierdan jamás la fé en sus niños y no dejen de hacerles saber lo importante que son para ustedes, lo orgullosos que están de ellos hagan lo que hagan y que no van a dejar de amarlos pase lo que pase.

TOC TOC... TOCANDO NUESTRA PUERTA